- Destinos

El Fuerte de San Lorenzo, historia de una reconstrucción

Testigo mudo de batallas y ataques piratas, el Fuerte de San Lorenzo se erige desde finales del siglo XVI en la costa caribeña de Panamá, concretamente en la desembocadura del río Chagres, en medio de un frondoso bosque tropical en lo que es hoy una reserva natural.

  • El fuerte fue atacado constantemente por los piratas ingleses.El fuerte fue atacado constantemente por los piratas ingleses. EFE
El fuerte fue atacado constantemente por los piratas ingleses.

Trepado sobre un acantilado, el también llamado Castillo de San Lorenzo el Real, como originalmente lo denominaron los conquistadores españoles, protegía la entrada del Chagres, ruta de penetración a la ciudad de Panamá y una de las vías comerciales más importantes en la época de la Colonia para cruzar el istmo, cuyo cauce sirvió siglos más tarde de guía para trazar el trayecto del canal entre los dos océanos.

Derribado y reconstruido en varias ocasiones a lo largo de los siglos, el Fuerte de San Lorenzo, declarado patrimonio mundial de la humanidad hace tres décadas, sigue languideciendo alejado de las rutas turísticas panameñas más habituales, mientras aguarda tiempos mejores.

REMODELACIÓN

Los planes para recuperar San Lorenzo están incluidos en un proyecto más amplio para el desarrollo turístico del área del Fuerte Sherman, una antigua base militar estadounidense, a unos quince kilómetros del fortín español.

El fuerte fue atacado constantemente por los piratas ingleses.

El fuerte fue atacado constantemente por los piratas ingleses. EFE

La propuesta incluye montar en los accesos de la fortaleza un centro de acogida de visitantes y, ya dentro de su perímetro, montar una sala museográfica, con paneles y presentaciones audiovisuales que expliquen cómo fue construida la fortaleza, las invasiones piratas que ha sufrido y sus sucesivas destrucciones y reconstrucciones.

Asimismo, contempla la construcción de unas instalaciones hoteleras respetuosas con el medio ambiente (“eco-resort”) que consten de pequeños edificios de servicios que se confundan con el paisaje y unas cabañitas elevadas sobre pilotes, con tejados de palma.

El fuerte está en un área protegida de selva de especial belleza, con una extensión de 12.250 hectáreas que esconden una gran variedad de árboles tropicales, y adentrándose en la zona se pueden avistar tucanes o escuchar los rugidos de los monos aulladores.

El Fuerte de San Lorenzo, una de las fortalezas españolas más antiguas de América, fue construido en 1595 por orden de Felipe II sobre un risco en forma de lengua en la margen derecha de la boca del Río de los Lagartos, como lo bautizó en 1502 el propio Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América, y que posteriormente pasó a ser llamado Río de Chagre, nombre de un cacique indígena que dominaba parte de su cauce.

El castillo de San Lorenzo, último lugar de reposo de héroes españoles

El castillo de San Lorenzo, último lugar de reposo de héroes españoles. EFE

Sin embargo, su diseño es obra del ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli, que había sido enviado en 1580 por Felipe II para estudiar las posibilidades de abrir un canal que, cortando el istmo de Panamá, permitiese la navegación entre ambos océanos, y a quien, tras recorrer y reconocer la región, le pareció descabellada esa idea.

ASEDIADO POR LOS PIRATAS

En 1596, antes incluso de su conclusión y en presencia del propio Antonelli, el Fuerte de San Lorenzo fue objeto de su primer ataque pirata, a cargo de Francis Drake, que junto a una expedición de 23 navíos, junto a su segundo, Thomas Baskerville, acometió esta fortaleza después de haberlo hecho con las plazas de Portobelo y de Nombre de Dios.

En las ruinas, bastante bien conservadas, se aprecia aún el aljibe en el que se recogía el agua de lluvia, el lugar donde estaba el puente levadizo que salvaba el foso de unos seis metros de hondo y cuatro de ancho que circunda los muros de piedra del fuerte, así como el camino de la ronda, algunas garitas de ladrillo o el amplio patio de armas desde el que la guarnición dominaba el horizonte.

En 1752 el fuerte fue reedificado en su forma actual y además de fortaleza comenzó a servir también de prisión de la Corona española.

También se pueden ver numerosos cañones en sus emplazamientos originales en lo alto de los muros, los recintos abovedados en ladrillo que albergaban la casamata, el polvorín o los dormitorios, así como el cuerpo de guardia en el acceso a la fortaleza.

Pero el aspecto que presenta ahora el castillo difiere del original, ya que en 1670 el pirata Joseph Bradley, lugarteniente del temido Henry Morgan, debido a la dificultad que suponía atacar el fuerte desde el mar, desembarcó con unos 400 hombres a distancia prudencial y lo asaltó por tierra, logrando someterlo.

Esa victoria permitió a Morgan cruzar el istmo, Chagres arriba, y atacar al año siguiente la antigua ciudad de Panamá, que quedó totalmente destruida tras el saqueo y el incendio que tuvo lugar, por lo que fue construida de nuevo a unos diez kilómetros de distancia.

A su regreso al Caribe, tras arrasar la vieja ciudad de Panamá, Morgan pasó por San Lorenzo y ordenó arrasar el castillo, por lo que éste tuvo que ser reconstruido, aunque esa no sería la última vez ya que, de nuevo, en 1740, fue atacado por una escuadra inglesa bajo el mando del almirante Edward Vernon, quien lo voló e incendió.

El castillo de San Lorenzo, último lugar de reposo de héroes españoles que sucumbieron a la aventura de América, fue declarado Monumento Nacional de Panamá en 1941 y Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1980.

Deja un comentario

http://www.efe.com/efe/noticias/america/2
Turismo TV La compañía española Pullmantur se ha consolidado como líder del mercado de cruceros. EFE
Ver video

Pulmantur aumenta su capacidad y se lanza a la conquista de Latinoamérica duración: 1:24

Ver más videos

Nube de etiquetas