Turismo cultural

Ciudad Bolívar, tierra histórica y de mitos

Ciudad Bolívar, la histórica Angostura, pretende erigirse en bastión turístico venezolano, estimulada por la gran historia que encierran sus calles, plazas y museos, aunado a las fábulas de la jovial fantasía de sus pobladores nativos.

Reconstrucción del Puente de Angostura

Esta estructura fue el primer pontón construido sobre el río Orinoco, concluido en 1967, y por primera vez desde su inauguración se están sustituyendo todas sus péndolas, las varas verticales de 119 metros que sostienen el piso del puente colgante.

“Estamos haciendo el montaje y desmontaje de las péndolas (…) vamos a cambiar 60 de ellas que tienen más de 46 años”, comentó a Efe el ingeniero Marcos Cardozo, del Consorcio Angostura de la Gobernación regional.

Cardozo indicó que el gobierno regional invirtió de más de 220 millones de bolívares (34,9 millones de dólares) para la rehabilitación del Puente Angostura en tres etapas. La modernización del puente incluye el reemplazo de 63 lámparas antiguas por unas incorporadas con paneles solares y con sistema Led de 80 voltios.

Hogar de una serpiente de siete cabezas

Ciudad Bolívar también es una zona turística para curiosos atraídos por los mitos difundidos en la ribera del río Orinoco.

Es el hogar de una serpiente de 7 cabezas, que no falta quien asegura que ha visto en el medio del Orinoco, el torrente más grande de Venezuela, colindante con siete estados del país y que se extiende hasta el departamento colombiano de Casanare.

Ciudad Bolívar, a 457 kilómetros de Caracas

Ciudad Bolívar, a 457 kilómetros de Caracas. EFE

La denominada “Piedra del Medio”, bajo la que supuestamente vive la serpiente, se ha convertido en una leyenda que atrae turistas a la zona, es un gran bloque de granito que emerge en el centro del río. La roca marca en su tez los distintos niveles alcanzados por las aguas con variadas coloraciones de la roca.

Esa es una piedra muy misteriosa, porque cuando el Río sube la piedra queda al mismo nivel. Una vez el agua subió tanto, cubrió todo el Paseo Orinoco, y la piedra aún se podía observar, (…) se dice que debajo de ella se esconde una serpiente de siete cabezas”, comentó a Efe Madeline Arenas, una artesana de la zona.

En 1800, el famoso geógrafo alemán Alejandro de Humboldt, en su expedición por Suramérica, observó la roca y la llamó “el Orinocómetro”, porque servía para medir la altura del agua.

También se le conoció con el nombre de “Piedra del Arbolito” pues “hasta 1885 estuvo sobre ella un arbusto que talaron manos desconocidas”, expresó Arenas.

La Sapoara, un pez con tradición

En agosto, época que disminuye la corriente del Orinoco, aparece el pez sapoara, que los lugareños venden en cortos paseos gastronómicos y al que rinden homenaje en la Feria de la Sapoara, donde se realizan manifestaciones musicales folclóricas.

La Sapoara es un pez netamente de acá en el río Orinoco, que se consigue en el mes de agosto, de hecho hay un dicho popular que dice que ‘quien viene de afuera y se come la cabeza, se casa con una guayanesa’”, explicó David Torrealba, un guía del museo Casa del Gobierno de Angostura.

La Sapoara es un pez que nace en las aguas de esta región y que contiene una leyenda en torno a él

En el mercado público La Carioca se puede degustar este famoso pescado, que forma parte de la gastronomía típica de la ciudad, al igual que “palo a pique”, que es un arroz con fríjoles, o el “aguadito”, una sopa con pollo, arvejas y arroz.

“Aquí usted puede comer todas nuestros platos tradiciones, principalmente el pescado frito como la sapoara, que se da en agosto, y hacemos una feria visitada por muchos turistas, siempre vienen portugueses, italianos, hasta alemanes he visto”, comentó la señora María, trabajadora del restaurante “Ña María”.

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